En el año 1920, sólo dos años después de la inauguración del almacén Jaume Gilabert toma la decisión de abandonar definitivamente la música ya que el trabajo con la madera le restaron sensibilidad en sus dedos. Durante el período 1925-30, el negocio empieza a crecer, a expansionarse debido sobre todo a las importaciones de pino silvestre, procedente de la isla de Córcega, y más adelante con el Flandes que llega de Suecia.
 Podemos decir que el almacén Fustes Jaume Gilabert está ya consolidado. Jaume Gilabert i Ruich murió el año 1932, a los 54 años de edad, un hecho inesperado que obligó a sus hijos, Paco, Jaume y Joaquim, a tomar las riendas del negocio.
 llegaron tiempos de guerra...

 


 Los efectos del estrago de la Guerra Civil como a un amplio sector de la población fueron acusados por la familia Gilabert en su doble vertiente empresarial y personal.  El almacén, como tantas otras entidades industriales y comerciales, fue requisado y convertido en depósito de material móvil. Por otro lado, los tres hermanos se incorporan al ejército de la República y se les envía a la compañía forestal con sede en Solsona. Una vez, finalizado el conflicto fueron retenidos en campos de concentración. Sólo les fue posible recuperar la libertad al recibir de los amigos y proveedores suecos los avales indispensables para regresar a Barcelona y reemprender la dirección del negocio. Es en el momento de la reanudación, a mediados del año 1940, en que, como si realmente se fundara de nuevo la razón social, ésta cambia de nombre.
En adelante, se llamará Vídua de Jaume Gilabert.
Desde Enero de 1993, la empresa actúa bajo el nombre de Fustes Gilabert S.A.
Volvamos a la difícil etapa de la posguerra, ante la imposibilidad de importar nuevamente madera del norte de Europa, en especial flandes sueco, se debe recurrir como elemento básico de subsistencia al pino de Pirineo y el pino negro de Galicia. En aquellos tiempos, las partidas llegaban en troncos enteros, sin desbastar, que debían serrarse luego para convertirlos en vigas, tableros, etc. La necesidad de manipular adecuadamente la madera aconsejó, en el año 1942, la adquisición de un nuevo local en la calle Padilla 210,  donde se instala la sierra. De algún modo, y pese a que la compra del terreno de Padilla se realizó empujados por las circunstancias, no hay duda de que incluso viviendo una etapa muy complicada, la empresa Gilabert crecía.
 Conseguir buena madera, de calidad y a un precio más o menos razonable durante los años cuarenta y cincuenta, parecía una tarea muy difícil de realizar con éxito. Cortada radicalmente la importación y con el mercado interior sometido a un riguroso control, la madera de categoría era un bien escaso. Por lo tanto, era ineludible tomar la decisión de ir a escogerla allá donde la había, es decir, a las zonas boscosas. Así pues, los hermanos Gilabert, junto con otros almacenistas que compartían su visión de cómo sacar el negocio del callejón sin salida en que se encontraba a causa de los avatares históricos, recorrieron el Pirineo buscando y adquiriendo en las subastas no solo la mejor madera sino el servicio más regular y seguro.
 Esta etapa que podemos denominar de supervivencia se prolonga hasta el año 1959, cuando se liberalizó el comercio exterior y volvieron a llegar a Catalunya, y naturalmente al almacén Vidua de Jaume Gilabert, primero el Flandes de Suecia y Finlandia y más adelante maderas nobles de Francia, Austria y Checoslovaquia..
 Los hermanos Gilabert fueron pioneros en la distribución nacional de importantes marcas como Marga, Railite y Tafisa. Al mismo tiempo creaban, una vez más en colaboración con otros empresarios del gremio, la sociedad DIEXCO con la finalidad de racionalizar el capítulo de compra de madera y favorecer su distribución y venta en zonas de difícil acceso individual, por lo que se implantó la sede en Barcelona y se abrieron sucursales en Lérida, Figueras y Palma de Mallorca.

El inicio de la nueva década comporta la conversión de Vidua de Jaume Gilabert en sociedad anónima (enero de 1961) sin perder, no obstante, su espíritu familiar. Presidía el consejo de administración Trinitat Costa y figuraban como vocales sus tres hijos: Paco, Jaume v Joaquim.